Poet's Abbey (Blog de lecturas)


Del sentimiento trágico de la vida

El mejor escritor español del siglo xx, Miguel de Unamuno, grita en estas páginas que quiere vivir. El buen filósofo, que es ante todo hombre, dedica su tiempo a leer mucha poesía y buenos libros, viaja todo lo que puede, pasea sin prisa, escucha a los amigos, contempla la Naturaleza, y reza sin fe buscando a un Dios personal que no encuentra...

 Los que dicen creer en Dios, y ni le aman ni le temen, no creen en Él, sino en aquellos que les han enseñado que Dios existe, los cuales, a su vez con harta frecuencia, tampoco creen en Él. Los que sin pasión de ánimo, sin congoja, sin incertidumbre, sin la desesperación del consuelo, creen creer en Dios, no creen sino en la idea de Dios, mas no en Dios mismo. (p. 141)

Es curioso que frailes y anarquistas se combatan entre sí, cuando en el fondo profesan la misma moral y tienen un tan íntimo parentesco unos con otros. Como que el anarquismo viene a ser una especie de monacato ateo, y más una doctrina religiosa que ética y económica social. Los unos parten de que el hombre nace malo, en pecado original, y la gracia le hace bueno, si es que le hace tal, y los otros de que nace bueno y la sociedad le pervierte luego. Y en resolución, lo mismo da una cosa que otra pues en ambas se opone el individuo a la sociedad, y como si precediera, y, por tanto, hubiese de sobrevivir a ella. Y las dos morales son morales de claustro (p. 208).

El pesimismo es hijo de la vanidad (p. 234).

Miguel de Unamuno, Del sentimiento trágico de la vida, 1913

Comentarios

Ramon ha dicho que…
Breo, brillante este texto de Unamuno, un buscador, como Machado, el texto con que presentas a Unamuno me recuerda el poema "Señor, me cansa la vida", de Machado, para el que posteriormente se compuso música de acompañamiento.