Poet's Abbey (Blog de lecturas)


La utilidad de lo inútil


"Sólo quien ama la verdad puede buscarla de continuo." Pero eso no parecía importarle a aquella pequeña fanática que iba conmigo paseando por la tarde nevada de Praga. En mi vida he conocido unos cuantos dogmáticos y otros tantos relativistas, personas que se alejan de la verdad porque creen poseerla o, simplemente, porque la rechazan. Aquella checa era del primer grupo, una pietista que se cree en posesión de la verdad absoluta, una no creyente.

La duda no es enemiga de la verdad, le dije. La checa, molesta, se negaba en banda a dialogar porque las gafas oscuras de su ideología le impedían ver. 

Unos meses más tarde, el profesor Ordine me sugiere, en este magnífico manifiesto, que la duda no es más que el estímulo para buscar la verdad.


Así, ninguna religión ni ninguna filosofía podrán reivindicar la posesión de una verdad absoluta, válida para todos los seres humanos. Porque creer que se posee la única y sola verdad significa sentirse con el deber de imponerla, también por la fuerza, por el bien de la humanidad. El dogmatismo produce intolerancia en cualquier campo del saber [...], considerar la propia verdad como la única posible significa negar toda búsqueda de la verdad.

En efecto, quien está seguro de poseer la verdad no necesita ya buscarla, no siente ya la necesidad de dialogar, de escuchar al otro, de confrontarse de manera auténtica con la variedad de lo múltiple. Sólo quien ama la verdad puede buscarla de continuo. Esta es la razón por la cual la duda no es enemiga de la verdad, sino un estímulo constante para buscarla. Sólo cuando se cree verdaderamente en la verdad, se sabe que el único modo de mantenerla siempre viva es ponerla continuamente en duda. Y sin la negación de la verdad absoluta no puede haber espacio para la tolerancia. (p. 131)


Nuccio Ordine, La utilidad de lo inútil, 2013

Comentarios