Poet's Abbey (Blog de lecturas)


Paideia: los ideales de la cultura griega

 


Paideia es el nombre que usaban los griegos para referirse a la educación "que pertenece, por su esencia, a la comunidad", a la tradición, a la civilización, a la cultura (entendida como la totalidad de manifestaciones y formas de vida de un pueblo). 

Mediante la paideia se abre la posibilidad del conocimiento más profundo del mundo y del alma, para conducir al hombre errado por el camino justo. Por eso, el origen del concepto "educación" está en esta palabra griega.

A diferencia de lo que sucede hoy en día en la sociedad mercado-técnica, a los griegos no les interesaba en absoluto especializarse en las escuelas. No estaban obsesionados por el empleo ni las competencias necesarias para el mundo laboral. La educación para ellos era un baño de cultura general. El oficio lo aprendían de otra forma. Pero no en la escuela.

En Grecia nace esta idea de educar a cada ser humano en el mundo:

Homero destaca la formación de un ser humano con el cultivo de las virtudes de los héroes, que prefieren una vida corta y plena que una vida larga e insulsa.

Hesíodo revela el valor del esfuerzo y el trabajo en su poema Los trabajos y los días, que es una oda al trabajo. "No es el trabajo lo que envilece, sino la ociosidad", afirma el poeta. Estamos hechos para trabajar de forma libre (no como esclavos), y esto nos dignifica. La dura labor del campo tiene su recompensa.

Arquíloco de Paros nos remite a la gestación de la polis, pues la filosofía no habría surgido sin un clima de relativa libertad. Su poesía proporcionó al ciudadano (una figura inexistente en tiempos de Homero) un nuevo lenguaje capaz de expresar sus anhelos humanos. El poeta aconseja, por ejemplo, no alardear de los éxitos ni hundirse ante los fracasos. Hay que saber disfrutar de lo bueno que da la vida y no rendirse ante la fatalidad. Solo el hombre que conoce sus límites podrá vivir satisfactoriamente.

Esquilo es el primero de hablar de la "crianza del niño" con relación al conjunto de las exigencias ideales y corporales que constituyen una formación de la conciencia de aquello que nos hace humanos. 

Plutarco explica la relación de la educación con la agricultura: el terreno es la naturaleza humana, el campesino es el educador, y las semillas son los preceptos y doctrinas que deben dar fruto con el paso del tiempo. 

Sócrates es el educador por excelencia: "consideró la esencia de la filosofía en su relación con la educación de un nuevo tipo de hombre". De hecho, los sofistas atribuyeron a la educación una posición central para humanizar a cada persona.


Y aquí os dejo tres ideas centrales sobre la educación: 


La educación es el principio mediante el cual la comunidad humana conserva y trasmite su peculiaridad física y espiritual. 


La educación participa en la vida y el crecimiento de la sociedad, así en su destino exterior como en su estructuración interna y en su desarrollo espiritual. Y puesto que el desarrollo social depende de la conciencia de los valores que rigen la vida humana, la historia de la educación se halla esencialmente condicionada por el cambio de los valores válidos para cada sociedad.


La educación no es posible sin que se ofrezca al espíritu una imagen del hombre tal como debe ser. En ella la utilidad es indiferente o, por lo menos, no es esencial. Lo fundamental en ella es [...] la belleza, en el sentido normativo de la imagen, imagen anhelada, del ideal.


Werner Jaeger, Paideia, 1933

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