Poet's Abbey (Blog de lecturas)


Crónicas marcianas





The Martian Chronicles de Ray Bradburyel autor de Fahrenheit 451, es una serie de relatos que narran la llegada de los humanos a Marte y la posterior colonización del planeta. A través de diferentes episodios, el escritor muestra cómo las personas llevan consigo sus costumbres, conflictos y errores incluso cuando exploran nuevos mundos. Los problemas sociales y humanos se repiten en cualquier tiempo y en cualquier lugar, pues el alma humana es siempre la misma, desde Homero hasta nuestros días, desde nuestra casa hasta la otra punta del universo.

Uno de los temas principales y más evidentes es el colonialismo y la destrucción cultural. La llegada de los humanos provoca la desaparición de la antigua civilización marciana, lo que recuerda a procesos históricos de colonización en la Tierra. 

El miedo la guerra nuclear (propio de la época) es otro gran tema que advierte de cómo la tecnología puede destruir la humanidad. 

La crítica al racismo y a la desigualdad se repite a lo largo del libro, como en la historia en la que una comunidad afroamericana decide marcharse a Marte para escapar de la discriminación, o como el personaje de Cheroke se reafirma ante la realidad del pasado de su pueblo nativo: "¿Cómo se sentirían si fuesen marcianos y viniera alguien y se pusiera a devastar el planeta?". 

Sin embargo, el tema central es la soledad y la nostalgia que sienten los colonos en un planeta extraño. Muchos personajes intentan recrear la vida de la Tierra o se aferran a recuerdos del pasado, sin ninguna trascendencia.

Un ejemplo es Los hombres de la Tierra, que narra la llegada de unos astronautas a Marte que intentan explicar que vienen del planeta Tierra. Sin embargo, el marciano al que se lo cuentan cree que en realidad están locos y que su historia forma parte de una alucinación o un delirio. Aunque los astronautas presentan pruebas irrefutables, el marciano niega la realidad evidente que tiene delante, porque no encaja con su manera de entender el mundo. Esta situación refleja una idea presente en parte de la filosofía contemporánea: las personas a veces interpretan la realidad según sus creencias o teorías previas, incluso cuando los hechos que tienen delante las contradicen claramente.

Otro ejemplo es Aunque siga brillando la luna, donde el personaje de Jeff Spender reflexiona sobre la civilización marciana y critica la actitud de los humanos, que llegan al planeta sin apreciar su cultura ni su belleza. Para él, los marcianos representan una forma de vida más armoniosa y espiritual, donde la ciencia, la belleza, la verdad y la fe estaban unidas. El relato muestra el conflicto entre una visión respetuosa y contemplativa del mundo y la mentalidad humana, más centrada en el progreso material y la colonización. Aquí unos fragmentos:



Perdimos nuestra fe y empezamos a preguntarnos para qué vivíamos. Si el arte no era más que la derivación de un deseo frustrado, si la religión no era más que un engaño, ¿para qué la vida? La fe había explicado siempre todas las cosas. Luego todo se fue por el vertedero, junto con Freud y Darwin. Fuimos y somos todavía un pueblo extraviado.

En Marte aprendieron a combinar ciencia y religión para que funcionaran juntas, y se enriquecieran así mutuamente, sin contradecirse.

El animal no discute su vida, vive. No tiene otra razón de vivir que la vida. Ama la vida y disfruta de la vida.

¿Para qué vivir? La respuesta era la vida misma. La vida era la propagación de más vida, y vivir la mejor vida posible.

Combinaron religión, arte y ciencia, pues en verdad la ciencia no es más que la investigación de un milagro inexplicable, y el arte, la interpretación de ese milagro. No permitieron que la ciencia aplastara la belleza.


Ray Bradbury, Crónicas marcianas, 1950

Comentarios