El neoliberalismo es una ideología que impregna todo en la sociedad capitalista, incluso la sexualidad humana. Aquello que nació como una rebelión contra el capitalismo se ha convertido en una pieza fundamental del sistema neoliberal. En lugar de resolver las injusticias sociales, la "libertad sexual" ha exacerbado ulteriormente las mismas. Porque esto nos ha llevado al patrón de la oferta y la demanda, la autoexplotación y la eficiencia del mercado.
En su primera novela, Michel Houellebecq articula una crítica del neoliberalismo trasladado al terreno de las relaciones humanas, especialmente el sexo y el deseo, entre economía de mercado y dinámica sexual. Porque la liberalización económica y la liberalización sexual no producen igualdad, sino jerarquías más visibles, competitivas y dolorosas.
La novela sigue a Rapgaël, un ingeniero informático desengañado y cínico. "Me asombra tener solo treinta años; me siento mucho más viejo", reconoce. Y observa cínicamente cómo la sociedad tecnificada y meritocrática genera un sistema de selección sexual desigual.
La interacción humana aparece como un espacio de competencia donde el acceso a relaciones íntimas se distribuye de forma altamente asimétrica. Es el sistema de competencia liberal el que reorganiza las jerarquías del deseo. El cuerpo sano, bello y joven es reconocido como un bien escaso y desigualmente distribuido, con una rentabilidad altísima.
El atractivo físico gana peso en un contexto donde los vínculos tradicionales pierden centralidad, pero siguen operando factores como estatus, edad o estabilidad. Así, un hombre alto, fuerte y joven tiene más capital sexual que alguien bajo, delgado y maduro; o una mujer alta, delgada y joven tiene más capital sexual que otra baja, obesa y madura.
La lógica es el empobrecimiento absoluto, como afirma Houellebecq en una lógica de distribución desigual de acceso al placer: se produce una división entre “ganadores” y “excluidos”. En este sentido, el capital sexual se refiere a la capacidad de explotar y convertir el cuerpo en capital rentable.
Esto le provoca literalmente náuseas al triste protagonista, que es capaz de provocarse el vómito en el lavabo de una discoteca para luego masturbarse ahí mismo, como un fracasado y un miserable incapaz de respetarse.
La novela nos muestra que la modernidad amplía ilusoriamente las libertades formales, pero intensifica la percepción de desigualdad y aislamiento en un mercado sexual donde la selección premia a los genes y cosifica a las personas.
La sociedad de la liberación sexual tiene los mismos ideales que el neoliberalismo: libertad personal, autorrealización, identidad y empoderamiento. Por eso, no se entiende el planteamiento anticapitalista actual que aboga por la "liberación sexual" que introduce, paradójicamente, la lógica neoliberal en el campo sexual.
Por esta razón, el autor nos ofrece un resquicio de verdad al señalar la familia tradicional y la vida comunitaria como un ámbito de defensa frente a la sociedad neoliberal del individualismo y el consumismo.
En nuestra sociedad, el sexo representa un segundo sistema de diferenciación, con completa independencia del dinero; y se comporta como un sistema de diferenciación tan implacable, al menos, como este. Por otra parte, los efectos de ambos sistemas son estrictamente equivalentes. Igual que el liberalismo económico desenfrenado, y por motivos análogos, el liberalismo sexual produce fenómenos de empobrecimiento absoluto. (p. 112)
En un sistema sexual perfectamente liberal, algunos tienen una vida erótica, variada y excitante; otros se ven reducidos a la masturbación y la soledad. El liberalismo económico es la ampliación del campo de batalla, su extensión a todas las edades de la vida y a todas las clases de la sociedad.
En realidad, las sucesivas experiencias sexuales acumuladas en el curso de la adolescencia minan y destruyen con toda rapidez cualquier posibilidad de proyección de orden sentimental y novelesca; poco a poco, y de hecho bastante deprisa, se vuelve uno tan capaz de amar como una fregona vieja.
Michel Houellebecq, Ampliación del campo de batalla, 1994

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