Poet's Abbey (Blog de lecturas)


Mentira romántica y verdad novelesca

 



¿Qué hay detrás de nuestros deseos, incluso de los que creemos más libres? En Mentira romántica y verdad novelesca, René Girard defiende la tesis de que el deseo no es autónomo, sino mimético, es decir, deseamos lo que otro nos señala como deseable. Girard llama "deseo mimético" a esta forma de deseo triangular que marca la naturaleza del deseo humano: deseo lo que otro desea.

En la literatura, tanto don Quijote como Madame Bovary imitan a los héroes de las novelas de caballería y románticas. Ambos imitan o creen imitar los deseos de aquellos a quienes adoptan como modelos. El protagonista anhela algo, un objeto, un ideal, una aventura, siguiendo el modelo de un tercero a quien Girard llama "mediador". Por ejemplo, el mediador de don Quijote es Amadís de Gaula, uno de los más perfectos caballeros andantes.

Así, para el autor, las obras románticas reflejan la presencia del mediador sin revelarla jamás, mientras las obras novelescas revelan dicha presencia.

En Stendhal, Proust o Dostoievski, los personajes imitan y rivalizan con sus mediadores, generando vínculos ambiguos de admiración, competencia y resentimiento.

Al mostrar que nuestros deseos están mediados, el autor cuestiona la idea de libertad individual y sitúa en su centro una dinámica de imitación y conflicto que explica buena parte de nuestras conductas.

Nosotros también somos miméticos como estos personajes que intentan parecerse a sus modelos de héroe, pues todos anhelamos lo que nuestros mediadores nos muestran. Porque no hay deseo ex nihilo. El problema estriba entonces en quiénes son hoy nuestros modelos, qué ideales mueven nuestra sociedad de la información, como explica Lola López en Sin relato.


La pasión romántica es exactamente lo contrario de lo que pretende ser. No es abandono al Otro sino guerra implacable entre dos vanidades. El amor egoísta de Tristán e Isolda, primeros héroes románticos, anuncia un futuro de discordia.


René GirardMentira romántica y verdad novelesca, 1961

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